Todos estamos hechos de la misma esencia

Fiebre

Fotograma de Fiebre en el que Olaia está incorporada sobre su cama con una cortina cubriéndole los ojos.


Título: Fiebre

Año : 2011

Director: Ignacio Guarderas Merlo

Género: Ficción

País: España

Duración: 67′

Tipo: Color

Idioma: Español

Sinopsis

Un verano en los márgenes

En Fiebre, la historia se sitúa en una zona rural cercana a la costa de Granada, donde la vida transcurre marcada por el trabajo agrícola y la precariedad económica. En este contexto vive Olaia, una madre joven que intenta salir adelante junto a su hijo pequeño. Desde el inicio, ambos comparten una relación muy estrecha y casi exclusiva, construida en medio de dificultades materiales y de un futuro incierto. De esta manera, la película retrata este espacio cotidiano con una mirada cercana y naturalista, mostrando un paisaje humano donde la supervivencia y los afectos se entrelazan constantemente.

Una decisión necesaria

Sin embargo, las dificultades económicas obligan a Olaia a tomar una decisión que cambiará la dinámica de su hogar: alquilar una habitación de la casa para conseguir algo de dinero. Así, aparece Sebas, un trabajador del campo que llega como inquilino temporal. Con su llegada, su presencia introduce un nuevo elemento en la vida de madre e hijo, alterando la rutina que hasta entonces habían construido juntos. A partir de ese momento, el equilibrio del hogar comienza a transformarse de manera gradual.

El nacimiento de un vínculo

Con el paso del tiempo, a medida que conviven, entre Olaia y Sebas comienza a surgir una relación afectiva que poco a poco se vuelve más íntima. Para Olaia, además, esta relación representa la posibilidad de abrirse a una nueva etapa sentimental. No obstante, el acercamiento entre los adultos también despierta tensiones silenciosas dentro de la casa, especialmente para el niño, que percibe que el lugar que ocupaba junto a su madre ya no es el mismo.

La mirada del niño

Mientras tanto, el hijo observa con inquietud cómo la atención de su madre empieza a dividirse. De hecho, sus reacciones, a veces sutiles y otras más intensas, reflejan el conflicto emocional que vive al sentir que pierde parte del vínculo exclusivo que mantenía con ella. En este sentido, la película pone especial énfasis en esta mirada infantil, mostrando cómo los cambios en el mundo adulto afectan profundamente a los más pequeños. Al mismo tiempo, el silencio y los gestos del niño revelan emociones difíciles de expresar con palabras.

Un retrato íntimo de la fragilidad

Finalmente, con un estilo cercano al documental y un ritmo pausado, Fiebre construye un retrato íntimo sobre la fragilidad de los afectos y las tensiones que surgen dentro de una familia vulnerable. De este modo, la película explora cómo el deseo de reconstruir la propia vida puede entrar en conflicto con los lazos familiares, revelando la complejidad emocional que se esconde en los gestos cotidianos y en las decisiones aparentemente simples.

Como carátula de presentación, esto fotograma con el rótulo de Fiebre en la composición presenta a madre e hijo sentados en el sofá. Olaia trata de interactuar con Nico mientras este está concentrado jugando a la consola.
Palmarés

2011
– Festival VISUAL XI de Cine Novísimo Ciudad de Majadahonda – Ópera Prima

FilmAffinity: 5,5/10

El filme Fiebre participó en la edición 2011 del Festival de cine el ojO cojo y nos sentimos honrados de haberla exhibido.

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